María Ovidia Pelechor: “No hablen de paz cuando ni siquiera están escuchando lo que quieren las mujeres”

Entrevista y texto: Patricia Simón Vídeo: Alex Zapico (Popayán, Departamento del Cauca) María Ovidia no necesita revestir sus palabras de un tono tajante ni altisonante para atrapar con su discurso. Ni siquiera mover las manos ni los brazos, abrigados bajo el poncho de lana tejido en su pueblo andino yanacona. Tampoco necesita subrayar las dudas, el dolor ni las esperanzas con movimientos de cejas o silencios prolongados. María Ovidia se verbaliza a ella, como si su propia historia reuniera la de los pueblos originarios colombianos, con voz bajita y pausadamente. Como cuando la guardia indígena –el ejército de “guerreros de paz” del Cauca conformado por hombres, mujeres y niños indígenas– estremece con su poder con su sola presencia y el golpeteo sordo de sus bastones de mando. “¿Qué va a suceder con las víctimas? ¿Qué va a suceder con los pueblos indígenas? Porque realmente es un proceso bilateral entre el gobierno y las FARC. No han incorporado las propuestas de la sociedad civil ni de los pueblos indígenas. Las mujeres les hemos dicho que no hablen de paz cuando ni siquiera nos están escuchando (…) No necesitamos más violencia, no necesitamos que nuestros hijos sean llevados por los grupos armados, ni que el gobierno a través de las fuerzas militares recluten a nuestros jóvenes, ni que enamoren a nuestras niñas… Si esto es en este contexto, ¿cómo será cuando salga tanta gente acostumbrada a manejar las armas, a promover la violencia? ¿Será que va a pasar lo mismo que en El Salvador, que en Guatemala?“. María Ovidia Pelechor es un reconocida lideresa integrante del Consejo Regional Indígena del Cauca...

Luz Marina Flor: “No tengo miedo de hablar porque si hoy permitimos que nos acaben, mañana lo harán con todos”

Texto y Entrevista: Patricia Simón    Fotos y vídeo: Alex Zapico  (Popayán)        Edición: Marta Crestelo   Luz Marina Flor sostiene su bastón de mando mientras amamanta a su bebé. Es la gobernadora del cabildo de la comunidad indígena nasa Raíces de Oriente. Una imborrable noche de marzo de 2013 fueron expulsados a sangre y fuego de la finca en la que vivían en el Cauca. Les disparaban unos 60 hombres, muchos de ellos antiguos vecinos campesinos, acompañados por otros con aspecto de paramilitares, mientras Luz Marina y el resto de las familias se escondían tras los arbustos con sus criaturas. Luz Marina creció errando con su familia en busca un terreno en el que poder vivir. La concentración de tierras en Colombia es una de las más altas del mundo y la reforma agraria sigue siendo la eterna cuestión pendiente: el 77% está en manos del 13% de la población. De éstos, un exiguo 3,6% acumula el 30% del territorio. Ella logró superar todos los obstáculos que se encuentran las mujeres indígenas para llegar a la universidad, pero la falta de dinero la obligó a arrinconar su sueño de seguir formándose. Empezó a trabajar entonces como promotora de salud en distintas comunidades. Un grupo armado, no especifica cuál, intentó reclutarla forzosamente. Una vez más, tuvo que empezar de cero escondiéndose en otra población que la acogió y protegió. Ahora, su resistencia a dejar estas tierras abandonadas en las que construyeron su hogar, le está costando amenazas contra su vida y la de sus hijos. A Luz Marina le indigna especialmente que la pelea haya llegado a...