“La ocupación israelí incluye la mente de los palestinos con el fin de que se sientan seres inferiores”

  Texto y entrevista: @patriciasimon Foto e imagen: @zapicoalex (Jerusalén) Realización vídeo: @patriciasimon y Manu Postigo  Samah Jabr es una de las primeras y más importantes psiquiatras y psicoterapeutas palestinas. Ha dedicado su vida profesional al tratamiento de las consecuencias psicológicas de la ocupación israelí. Además, es activista, escritora y sus artículos de análisis e investigación aparecen en medios internacionales como Democracy Now o Al Jazeera. “La ocupación es crónica, llevamos 66 años. Además de la ocupación militar, económica, la que tiene lugar sobre la tierra, el aire, las fronteras… Israel intenta ocupar también la mente palestina de manera que los palestinos miremos a los israelíes como seres superiores: sus hospitales son mejores, su educación… El fin es que los palestinos acaben odiándose a sí mismos, que se sientan inferiores, que se acostumbren a tener que justificarse todo el tiempo, a demostrar continuamente que son inocentes. Es lo peor que les puede pasar a los palestinos, que ocupen su mente, que les obliguen a interirizar la ocupación, que terminen culpándose de llevar tanto tiempo expuestos a estos ataques”. Samah es palestina y como tal sufre la ocupación israelí diariamente: cuando tiene que cruzar los checkpoints para acudir a su clínica en Cisjordania desde Jerusalén, cuando tiene que viajar al extranjero y sufre todo tipo de interrogatorios y humillaciones – “teniendo que demostrar que es inocente”, como nos decía–…. Pero también cuando atiende a niños devastados psicológicamente por los allanamientos nocturnos de sus hogares, hombres y mujeres que han sufrido torturas durante sus detenciones o años de encarcelamiento, familias rotas por el asesinato de sus allegados por los bombardeos en Gaza, o formas...

“Israel está imponiendo a los palestinos lo imposible”

Entrevista, edición y texto: @patriciasimon Imagen @zapicoalex Subtitulado @moresby  Pocos días después de que Israel dejara de bombardear la Franja de Gaza el pasado verano, el gobierno de Netanyahu hacía un nuevo anuncio devastador: 400 hectáreas de tierras palestinas serían expropiadas para la construcción de nuevos asentamientos cerca de Belén. Un expolio que no cesa y que sigue parcelando, invadiendo, Cisjordania de la que ya apenas queda un 18% bajo control total de la Autoridad Nacional Palestina. El resto, la zona C, un 60%, están bajo el completo control civil y militar de Israel, El 22% restante, bajo la administración civil palestina y la militar de Israel. Un nuevo varapalo para el proyectado Estado palestino, un nuevo bocado a este territorio que se asemeja a un queso gruyere, en el que la vida diaria de sus habitantes palestinos está sometida a un régimen de apartheid, con carreteras exclusivas para israelíes, un centenar de controles militares israelíes fijos y varios centenares móviles o la presencia de unos 340.000 colonos en Cisjordania más los 190.000 de Jerusalén Este (la supuesta futura capital del Estado palestino). Mientras la atención internacional enfocaba la masacre cometida en Gaza durante los 50 días de ofensiva (más de 2.200 asesinados, más de 1.500 de ellos civiles y 10.000 heridos), Israel se cebaba contra la población de Cisjordania. Las incursiones militares en los hogares se multiplicaron hasta superar las 1.500 y más de 1.700 palestinos fueron detenidos bajo la fórmula de la detención administrativa, por la que el reo desconoce los cargos de los que se le acusan ni conoce la fecha de la celebración de un...

“A mi hija le gustaba vivir y merecía vivir”

  Entrevista y texto: @patriciasimon Imagen: @zapicoalex  (Jerusalén Este) Traducción: Waed Ayyash y Monet Mohanad Amer Kadhin Cuando entrevistamos a Majdya Aziz -noviembre de 2014- llevaba más de tres meses en el hospital palestino de Jerusalén Este. Es una de las 10.000 personas que fueron heridas por los bombardeos israelíes que arrasaron la Franja de Gaza durante 50 días el pasado verano. Su hija una de los más de 530 niños que fueron asesinados por el Ejército sionista. En total más de 2.200 palestinos asesinados, 1.500 de ellos civiles. “No podré olvidar ese momento en la vida (…) Su imagen, su cara, cuando cayó al suelo sangrando, levantando sus manos pidiéndome ayuda. “¡Mamá, mamá!”, me decía. No se me va de la cabeza. Yo no podía ayudarla porque no podía levantarme del suelo”. Majdya se refugió con sus pequeños y su marido en la casa de uno de sus ocho hijos porque no consideraban seguro quedarse en Beit Lahia, la ciudad donde residen. Pese a ello, la mañana del 20 de julio, cuando iba al mercado a comprar comida con su hija de ocho años, fueron atacadas. A ella le destrozaron sus piernas, a su hija la mataron. Tres días después fue trasladada al hospital al-Maqasid Jerusalén Este. Como decenas de heridos, se encontraron en la ciudad santa solos, destrozados física y psicológicamente. Por eso, cientos de palestinos de Jerusalén Este se organizaron para apoyarles con su compañía y los que podían con comida, dinero… Ése es el caso de Waed Ayyash, terapeuta infantil y activista, que no había vuelto a este hospital desde que tres años atrás, un colono israelí matara de un tiro a...

“Es nuestro derecho ir y protestar allí. No hicieron nada para ser asesinados”

  Entrevista y texto: @patriciasimon Imagen y foto: @Zapicoalex (Ramala, Cisjordania) Nadeem fue asesinado en mayo de 2014 cuando se manifestaba contra la ocupación israelí. Las imágenes de televisión muestran cómo un soldado israelí disparó al chaval que aún portaba la mochila con la que había ido al colegio. Una hora después fallecía. Su familia sigue luchando para que el crimen no quede en la impunidad como la práctica totalidad de los asesinatos de civiles a manos del Ejército israelí.  Entramos en la casa por la peluquería anexa que regenta la familia Nowarah. Pese a que al fondo se escucha el ruido de un secador, el ambiente es lúgubre. Las ventanas entrecerradas apagan los colores vívidos de los pósters con Mickey Mouse y otros personajes de Disney que decoran la parte de la estancia dedicada a los más pequeños. Siam, el padre de Nadeem, nos da la bienvenida con el té y pastas inseparables de la hospitalidad palestina. Nos sentamos junto a una pancarta con el rostro de Nadeem que utilizaron para la campaña de Avaaz que lanzaron para exigir una investigación al gobierno de Israel por el asesinato de su hijo. Poco después, Siam está enseñándonos uno tras otro los numerosos vídeos -grabados desde distintos ángulos- que recogieron la muerte de su hijo, de 17 años, y la de Mohamed Abu Daher, de 16. El 15 de mayo, aniversario de la Nakba, la llamada “catástrofe” del pueblo palestino, cuando Israel declaró su independencia y comenzó la guerra contra los palestinos y el exilio de más de 700.000 de ellos. Un día en el que anualmente miles de palestinos se manifiestan en...

“Cuando llegué al Ejército vi a palestinos por primera vez y a entender que son realmente personas”

Texto, entrevista y edición vídeo: Patricia Simón @patriciasimon (Tel Aviv) Imagen:Alex Zapico @zapicoalex Subtitulado: @moresby Hay quien es capaz de construir discursos contundentes desde la narración pausada. Quien tiene la capacidad de evidenciar la sinrazón cerrando frases cargadas de crudeza con una sonrisa que no revela alegría, sino consternación ante la locura. Quien demuestra que ser joven, mujer, dulce en las maneras y en la apariencia física no tiene nada que ver con la fortaleza ni la valentía. Hay personas, como Tal Wasser, que habiendo sido soldados israelíes, son capaces de darle la vuelta a su mundo, a la interpretación de la vida que le han inculcado desde su infancia, vencer el miedo, dar un paso al frente y sacar todos los fantasmas a la palestra pública. Pese a todas las consecuencias que les pueda acarrear. “Cuando llegué al Ejército fue la primera vez que vi a palestinos. Había escuchado sobre ellos, sabía lo que pensaba sobre ellos, pero nunca antes había estado con ellos. A veces es más fácil hablar sobre un asunto cuando no lo conoces realmente, cuando no tienen rostro. Cuando me convertí en soldado, empecé a encontrarme con ellos y a entender que son realmente personas, no “palestinos”: niños, mujeres, padres, abuelos… Personas que están intentando vivir su vida. Y me di cuenta de que Israel no puede seguir así”. Un puñado de palabras que resumen el origen de todo. Con claridad, aunque pudieran dar para un puñado de tesis doctorales. La construcción de un Estado, el israelí, en la que no caben los lugares de encuentro entre palestinos e israelíes. Con carreteras sólo para...